El Sevilla frena la salida de Oso
La salida de Oso del Sevilla queda en pausa después de que las conversaciones con el grupo Marinakis no hayan llegado a buen puerto. El club hispalense considera insuficiente la oferta recibida y mantiene su postura económica para abrir la puerta al traspaso.
La situación no cambia la hoja de ruta marcada para el lateral izquierdo, ya que Julio Díaz sigue pendiente de incorporarse desde el Atlético de Madrid.
El mercado continúa moviéndose con fuerza en Nervión. Después de cerrar la marcha de Tanguy Nianzou al Lille, una operación que permitirá liberar más de cinco millones de euros de límite salarial, el Sevilla también tiene encarrilada la llegada de Julio Díaz, a falta de confirmación oficial.
Ese movimiento apuntaba directamente a una posible salida en el lateral izquierdo. Oso era el nombre señalado para abandonar el Ramón Sánchez-Pizjuán, pero la negociación ha quedado bloqueada por diferencias económicas entre las partes.
El Sevilla exige más de 10 millones fijos
Según informó ABC de Sevilla, el grupo Marinakis, propietario del Nottingham Forest y del Olympiacos, presentó una propuesta de ocho millones de euros. La cifra no ha convencido a la dirección deportiva, que solo contempla avanzar en la operación si la oferta supera los 10 millones de euros fijos, además de incluir variables.
Con ese escenario, Oso continuará bajo las órdenes de García Plaza y seguirá entrenándose con normalidad durante los próximos días. Salvo que el grupo comprador modifique su postura, su salida no se producirá en las condiciones actuales.
La llegada de Julio Díaz, mientras tanto, sigue adelante. El lateral izquierdo aterrizará igualmente para reforzar la plantilla, aunque su incorporación dejará al equipo con exceso de jugadores en esa posición. García Plaza podría contar con tres futbolistas para ese carril, además de Adrià Pedrosa, por lo que el club no descarta nuevos movimientos antes del cierre del mercado.
Si finalmente Oso permanece en Nervión, también seguirá activa la oferta de renovación que tiene pendiente de respuesta. El cuerpo técnico, además, valora la posibilidad de utilizarlo en una posición más adelantada, como extremo, una zona en la que la plantilla necesita más alternativas ofensivas.




